mié. Nov 14th, 2018

Lo que Estados Unidos debe aprender de los países que han reducido drásticamente las muertes por armas de fuego

Publicado por el servicio de noticias de Yahoo en Español

Hoy morirán 40 personas tiroteadas en Estados Unidos. Esa es la fatídica proyección de las cifras de sucesos con armas letales de las primeras siete semanas de 2018, que han contabilizado 1.859 muertos y 3.213 heridos en 6.735 incidentes en todo el territorio estadounidense, en una ola de violencia sin precedentes en países desarrollados.

Los estados de la Costa Este de Estados Unidos presentan más incidentes con armas de fuego que el oeste del país. (Captura de pantalla)

Investigadores aseguran que el motivo detrás de estas cifras alarmantes es la facilidad con la que un estadounidense común tiene acceso a un rifle o una pistola de manera legal, amparado por el derecho constitucional a andar armado en la calle.

Estados Unidos destaca como el país con más armamento letal en manos de civiles, con 270 millones de armas entre sus 323 millones de habitantes, según un estudio comparativo sobre la posesión de armas de fuego en 178 países, publicado por Adam Lankford en la Universidad de Alabama en 2016.

Ningún otra nación en el mundo tiene la relación de 88.8 armas de fuego por cada 100 habitantes que posee Estados Unidos, en una lista donde Yemen ocupa la segunda posición con 54.8 armas cada 100 ciudadanos.

Lankford concluyó que la solución para reducir los crímenes o accidentes que le quitaron la vida o hirieron a unos 4.000 niños menores de 17 años en 2017, según la organización no gubernamental Gun Violence Archives, es la aplicación de mayores controles al acceso de armamentos.

Familiares y amigos despiden una de las 17 víctimas del reciente tiroteo en una escuela en Parkland, Florida. (AP)

Un estudio que comparó las tasas de muertes violentas entre Estados Unidos y 22 países desarrollados encontró que el país norteamericano posee el 82 por ciento de todas las muertes por pistolas, aunque no suma la mitad del total de la población estudiada. Otro dato revelador es que el 90 por ciento de todas las mujeres que murieron por armas de fuego fueron asesinadas en EEUU, así como el 91 por ciento de los niños.

¿Qué podría aprender Estados Unidos de otras naciones industrializadas que han reducido o eliminado las muertes violentas? Prevención, cambios culturales y leyes más estrictas parecieran ser las claves de algunos países con bajas tasas de mortalidad por armas de fuego.

Japón

Las cifras hablan por sí solas. Japón suma un máximo de 10 muertes relacionadas con armas letales entre una población de 127 millones de habitantes.

(Associated Press)

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la legislación japonesa prohibió a los civiles poseer armas de fuego o espadas. Y aunque el gobierno flexibilizó esas medidas, los controles para obtener un permiso de armas es férreo, incluye asistir a clases, pasar un examen escrito y lograr una puntería casi perfecta en el examen práctico. Adicionalmente hay que someterse a una prueba de salud mental y pasar una detallada revisión de los antecedentes penales.

Australia

La aprobación de legislaciones más restrictivas sobre el uso de armamentos ha coincidido con la reducción de la tasa de homicidios en Australia, que ha llegado a sus niveles mínimos en 25 años a pesar de crecimiento continuo de su población.

Según un informe reciente publicado por el gobierno australiano, pasaron de 1,6 homicidios cada 100.000 habitantes en 1995-1996 a 1 muerte violenta por cada 100.000 habitantes en 2014. El número de muertes por heridas de bala bajó en un 63 por ciento desde 1990.

Uso de armas en homicidios del 1989-90 al 2013-14 según la Oficina de Estadísticas Criminales de Australia.

Australia aprobó el Acuerdo Nacional sobre Armas de Fuego luego de que un hombre de 28 años mató a 35 personas e hirió a 18 con un rifle semiautomático en 1996. La medida prohibió el uso de ciertos armamentos e impuso leyes más estrictas para obtener los permisos de porte de armas.

También puso en marcha un programa que permitió que 640.000 civiles vendieran sus armas al gobierno, mientras que unos 60.000 entregaron voluntariamente armas prohibidas sin castigo.

Gran Bretaña

La masacre de Dunblane, donde un hombre de 43 años descargó su arsenal contra una maestra y 16 niños causó tal dolor colectivo que impulsó una campaña para vetar el uso de armas en suelo británico.

Aunque las medidas fueron tomadas de manera paulatina luego de fuertes debates públicos, en la actualidad existe una prohibición total de las armas de fuego en Gran Bretaña, excepto las catalogadas para uso deportivo.

Otro de los correctivos fue entregar compensaciones económicas a los ciudadanos que entregaran sus armas, lo que culminó con la destrucción de 162.000 pistolas y 700 toneladas de municiones. Como resultado en un país de 56 millones de habitantes se registran unas 60 muertes relacionadas con armas al año.

Derechos vitales

Las imágenes de los niños aterrorizados escapando de tiroteos masivos de sus escuelas se ha vuelto un episodio común en Estados Unidos. Los nombres de Columbine, Sandy Hook, o más recientemente Parkland se han convertido en sinónimo de dolor y muerte.

Un joven de 19 años, acusado de matar a 17 personas en Marjory Stoneman Douglas High School el 15 de febrero, alardeaba de su armamento en las redes sociales. (Taimy Alvarez/South Florida Sun-Sentinel via AP)

Pero investigaciones realizadas por el Pew Research Center señalan que estas masacres tienen poco impacto en la percepción pública sobre los derechos de las tenencias de armasEl 67 por ciento de más de 1.000 adultos encuestados después del tiroteo en un teatro en Aurora, estado de Colorado, respondió que se trata de actos aislados de individuos con problemas y no lo relacionan con la necesidad de ejercer mayores controles sobre el acceso a armamentos letales.

Los debates ciudadanos en Australia y Gran Bretaña resolvieron dar prioridad al derecho a la vida y limitar el derecho de portar armas de fuego.

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