mié. Nov 14th, 2018

Teorías de la conspiración: lo que sólo los panameños saben de los Panama Papers

Un elaborado complot de un grupo de países ricos para hundir a Panamá estaría detrás de la seguidilla de escándalos financieros que ha salpicado en los últimos meses al país con mayor crecimiento económico de América Latina, opina un sector de la sociedad panameña.

“Todas las semanas revienta un escándalo contra Panamá desde el extranjero. Y lo sospechoso es que no quieran imponer condiciones que nos llevarían a perder ventajas competitivas en el sistema financiero”, aseguró el abogado panameño Oswaldo Fernández.

El ex director de la Policía Nacional de Panamá es uno de los que recurren a una teoría de la conspiración para explicar por qué en menos de tres meses han reventado 3 casos que afectan directamente el crecimiento y la estabilidad económica: Odebretch,  que lidera la construcción de importantes obras públicas como el metro de Ciudad de Panamá, la enorme filtración de documentos de la firma Mossack Fonseca, el anuncio de la DEA de incluir en la lista Clinton al Grupo Wisa,  uno de los consorcios económicos más poderosos del istmo.

“Puedo decir, con conocimiento de causa, que los países de la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) quieren quebrar a Panamá. Mientras ellos están quebrados nosotros hemos tenido un crecimiento económico de hasta el 12%, Hoy estamos abajo del 6% pero aun así es el mayor índice de crecimiento económico de América Latina”.

El objetivo final de la conspiración sería “acabar con la Zona Libre, la Marina Mercante, el Centro Bancario. El día que esto pase, los extranjeros se irán y los panameños comenzaremos a emigrar”, dijo Fernández.

Los negocios sucios de Odebreth

El primer mega escándalo de corrupción internacional del 2016 que pudiera perjudicar el desarrollo de Panamá es la investigación Lava Jato, en la que la fiscalía de Brasil investiga al consorcio Odebrecht por corrupción para firmar contratos con la petrolera estatal Petrobras.

Las pesquisas fueron tan contundentes que el presidente del conglomerado, Marcelo Odebrecht, fue condenado en marzo a casi 20 años de cárcel por lavado de dinero, asociación criminal y corrupción.

El asunto concierne a los panameños porque Odebrecht es el principal contratista extranjero del país, con licitaciones asignadas por 9 mil millones de dólares. En la actualidad, la firma brasileña construye la segunda línea del Metro de Panamá, la ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen y la renovación de la ciudad de Colón, uno de los motores comerciales del país.

En abril, Suiza pidió ayuda a Panamá para resolver la intrincada estrategia de Odrebrecht. Los investigadores especulan que habría usado a Panamá como escondite de una suma millonaria de dólares provenientes de sobornos y otros negocios ilícitos con Petrobras.

A pesar de las gravísimas acusaciones, Odebrecht está participando, junto a otros 4 consorcios, en la licitación para construir el nuevo puente sobre el Canal.  La posición de Panamá es de total pragmatismo. La Asamblea Nacional rechazó una propuesta para impedir que empresas acusadas de corrupción en el extranjero mantengan sus contratos en suelo panameño bajo el criterio que lo que es delito en otro país no necesariamente es ilegal en Panamá.

Los Papeles de Mossack Fonseca

No hay cosa que saque más de sus casillas a muchos panameños que escuchar sobre la investigación periodística internacional que destapó casos de evasión fiscal y manejos sucios luego de tener acceso a 11 millones documentos hackeados de la base de datos de la firma de abogados Mossack Fonseca.

Los despidos ya llegaron a la sede de Mossack Fonseca en Panama. Foto Ibstimes

“Los periodistas panameños que participaron en la investigación perjudicaron al país. Estaban ávidos de publicar una noticia grande y no le prestaron atención a las consecuencias”, dijo la bloggera Oris Palacios.

“Lo que los panameños no perdonan es que se llame “Panamá Papers”. ¿Por qué no pudieron llamarlo “Los Mossack Fonseca Papers”? Ese nombrecito nos va a destruir a todos, no sólo a los responsables de los actos ilícitos”, expresó Palacios con vehemencia.

Fernández, con su experiencia de sagaz abogado, director policial y profesor universitario, insiste en que detrás de esa filtración hay gato encerrado. Afirma que no se trata de una casualidad sino de otro paso deliberado para ir socavando la credibilidad y el sistema financiero de Panamá.

“Nosotros no creamos el régimen de sociedades anónimas. En Estados Unidos están en Delaware y más recientemente en Wyoming. ¿Por qué no investigan lo que ocurre allá?”.

Asegura que es falso que se use al sistema financiero panameño para la evasión fiscal y el blanqueo de capitales a gran escala. “Panamá es tan pequeña que no aguanta 300 millones de dólares en depósitos en un momento dado”.

Los defensores de la decencia de Panamá indican que las compañías investigadas fueron creadas por Mossack Fonseca pero ni las sedes ni los depósitos bancarios están en Panamá. Por lo tanto, aseguran que las sociedades off shore investigadas no son panameñas.

El narco-escándalo Wisa

El más reciente ataque a la estabilidad financiera de Panamá ocurrió el 5 de mayo cuando Estados Unidos acusó a dos ejecutivos del Grupo Waked Internacional (Wisa) de crear y mantener una extensa operación de fraude bancario y lavado de divisas provenientes del narcotráfico.

Las implicaciones de la inclusión de los empresarios Nidal y Abdul Waked en una red internacional de tráfico de estupefacientes y blanqueo de capitales son profundas para Panamá porque el señalamiento viene respaldado por una extensa investigación del departamento del Tesoro de Estados Unidos y la DEA.

El caso Wisa afecta directamente a Panamá porque los Waked poseen inversiones en el sector bancario, comercial, naviero y de la construcción. En la actualidad centenares de ahorristas del Balboa Bank tienen sus activos congelados y al menos 6 mil personas temen perder sus empleos.

El lujoso centro comercial Soho y las prestigiosas tiendas por departamento Félix Maduro son algunos de los negocios con un destino incierto debido a las acusaciones contra los Waked. Los diarios de circulación nacional Crítica y el Siglo también son propiedad de los Waked.

“Tenemos que comprar en los negocios vetados. Dentro de unos meses o semanas vendrá otro escándalo. Con o sin razón serán utilizados por el Club de los Países Ricos que estén quebrados contra este pequeño país que crece peligrosamente para ellos”, alertó Fernández.

Expertos panameños aseguran que las pesquisas de la DEA pueden traer problemas hasta en las operaciones del aeropuerto internacional de Tocumen, porque el grupo Wisa es el principal cliente no aeronáutico, al generar cerca de un 8% de los ingresos anuales de la terminal aérea.

Grupos estudiantiles y sectores de oposición han protestado en la calle para exigir al presidente Juan Carlos Varela mayores controles y mano dura contra la proliferación de negociaciones oscuras en suelo panameño. “Nos estamos convirtiendo en lavadora de dinero mal habido del continente”, señaló el vendedor Juan Ortiz.

Pero la mayoría se pregunta por qué su país está en el ojo del huracán. Muchos aseguran que no hay equidad en los señalamientos y que se han convertido en un chivo expiatorio mientras las prácticas ilegales y la corrupción se extienden por el mundo entero.

“Me duele y me preocupa como madre, como ciudadana porque Panamá es mi país y el que cobija a mis hijos. No me gustaría tener que salir de mi país como la hace mucha gente donde hay crisis”

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